Consejos Sanutri
Alimentos
¿Cuánto azúcar pueden tomar?
El azúcar común que consumimos habitualmente es sacarosa cristalizada que aporta exclusivamente calorías (350-400 kcal por 100 gramos) sin embargo también tomamos azucares refinados en otros productos (caramelos, pastelería y bollería, bebidas azucaradas, etc.) y si la ingesta es muy elevada puede provocar obesidad por exceso de ingesta calórica y también caries dentaria.
La caries dentaria es la enfermedad infecciosa mas extendida en el ser humano, no se cura espontáneamente y conduce a la destrucción progresiva del diente. El factor mas importante en la producción de caries es el consumo excesivo de azúcar ya que la aparición de la placa dentaria con la presencia de una bacteria (Streptococcus mutans) que descompone la sacarosa produciendo ácidos que atacan el esmalte dentario y produce caries.
Por otra parte es conveniente que los niños, incluso de corta edad no se acostumbren al gusto excesivamente dulce, ya que ello favorecerá su deseo en la adolescencia y edad adulta el consumir alimentos con exceso de azúcar.
¿Cuándo puede tomar leche de vaca?
Las recomendaciones actuales de los diferentes Comités Nutrición (ESPGAN, CEE, AAP, SEGNP) sobre leches infantiles para niños sanos son las siguientes:
Leche de Inicio (Fórmulas 1): Para bebés desde el primer día de vida, siempre que no sea posible dar el pecho, hasta los 4-6 meses.
Leche de Continuación (Fórmulas 2): Indicadas para bebés desde los 4-6 meses de vida hasta los 2 años.
Leches de crecimiento (Fórmulas 3): Indicadas para niños a partir del segundo año de vida y hasta los 3-4 años.
A partir de esta edad se recomienda la utilización de leche de vaca completa que se vende en supermercados para la alimentación en general. Se recomienda evitar la compra de leches de ofertas sin marca conocida (marcas blancas) para la alimentación del niño.
Abreviaciones utilizadas en este apartado:
ESPGAN : European Society of Pediatric Gastroenterology and Nutrition
CEE: Comunidad Económica Europea
AAP: Academia Americana de Pediatría
SEGNP: Sociedad Española de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica
¿Es conveniente evitar la carne de ternera?
Las carnes se clasifican desde el punto de vista culinario en carnes “blancas” (pollo, ternera, cordero) y carnes “rojas” (cerdo, buey) dependiendo de la cantidad de mioglobina que contenga en los músculos. La mioglobina es un pigmento que le da el color rojo o rosa característico que al cocinarse por acción del calor se transforma en pardo-grisaceo.
La ternera (7-8 meses de vida), junto al pollo (5-6 meses de vida), son las dos primeras carnes que introducimos al bebé por su aporte nutricional y escaso poder alergénico. Son carnes de excelente calidad biológica ya que contienen todos los aminoácidos esenciales, agradable sabor y suelen ser bien aceptadas por el bebé.
No existe ningún fundamento en evitar la ternera a menos que el niño tenga una alergia o intolerancia a las proteínas vacunas en cuyo caso no toleraría la formula infantil (inicio o continuación) propia de la edad ya que el origen es también vacuno con lo que comparten el mismo tipo de proteínas.
¿Hasta cuándo deben comer con poca sal?
Al iniciarse en la alimentación del bebé, a partir de los 6-8 meses de edad, las papillas "saladas" a base de verduras con pollo, ternera, pescado se inicia la sal en el niño, de esta manera encontrará su comida con mejor sabor. Los niños deben acostumbrarse a notar las comidas apetitosas para que en la adolescencia y edad adulta se conviertan en unos auténticos "gourmets". Sin embargo, no debe ponerse sal en exceso, la sal debe ser en poca cantidad y debemos probarlo antes de dárselo al bebé. Debemos notar que la papilla esta algo sosa para nuestro paladar.
El consumo de sal diario durante toda la primera infancia no debe sobrepasar los 5 gramos diarios. Un exceso de sal puede acostumbrar al niño a los alimentos excesivamente salados y provocar hipertensión arterial en la edad adulta.
¿Puede comer pescado azul?
A los 8-9 meses el pediatra aconseja la introducción del pescado en la dieta del bebé. En general suele ser pescado blanco (rape, merluza, lenguado, gallo, etc) ya que en nuestro medio obedece a tendencias culturales, sociales y generalmente es menos propenso a producir alergias alimentarias. Sin embargo en otras áreas geográficas como los países nórdicos (Suecia, Finlandia, Dinamarca, etc) en que la ingesta de pescado azul es alta entre la población, los bebés también se inician con pescado azul a partir de los 8-9 meses y según sus estadísticas es estos países nórdicos las alergias son mas frecuentes con el pescado blanco que el azul.
De todas maneras pasados los primeros meses tras la introducción del pescado blanco, sobre los 12-15 meses se puede alternar con pescado azul que contienen grasa poliinsaturada de mejores cualidades nutritivas.
Además el pescado además de esta grasa poliinsaturada es una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales por lo que es conveniente incluir en la dieta del niño 3-4 veces semanales.
Legumbres: ¿Cuándo empezar?
Las legumbres contienen proteínas de alto valor biológico y son muy importantes en la alimentación humana y en particular en la alimentación del niño. Por ser un excelente aporte de proteínas no debe ser abandonado por nuestra sociedad ya que es uno de los pilares en que se basa la Dieta Mediterránea.
Debemos iniciar al niño a comer legumbres (lentejas, garbanzos, etc.) a partir de los 12-15 meses de edad y si es posible mezcladas con un poco de arroz hervido. El aporte de arroz y legumbres (ej.: lentejas) se complementa bien tanto desde el punto de vista gastronómico (es un plato que encanta a los niños) como nutricional ya que aporta gran cantidad de proteínas de alta calidad biológica. Es preferible chafar con un tenedor las lentejas ya que el ser humano no puede digerir la cutícula y los niños al ser malos masticadores se las tragan enteras con lo que no las puedes asimilar correctamente.
Las legumbres mas frecuentes en nuestra área son: lentejas, judías, garbanzos, guisantes, habas, soja (esta última es la menos utilizada pero con proteínas de alto valor biológico motivo por el cual es muy apreciado en la dietas vegetarianas).
Yogures: ¿adaptados o normales?
El yogurt se obtienen de la fermentación de la leche de vaca produciéndose la transformación casi en su totalidad de la lactosa en ácido láctico, añadiendo posteriormente una pequeña cantidad de lactosa para darle una consistencia cremosa que gusta mas a los niños. Al ser una leche ácida se facilita la absorción de calcio, regenera la flora intestinal y mejora el tránsito gastrointestinal. El valor nutritivo del yogurt es igual al de la leche del cual procede.
Al ser proteínas de leche de vaca intactas se aconseja iniciarlo a partir de los 10-12 meses de vida y como complemento de las leches de continuación en la alimentación normal del niño en forma de 3-4 yogures a la semana, como merienda o postre.
Con la comercialización de los yogures hechos a partir de leche adaptada se pueden iniciar unos meses antes (6-7 meses de vida) los fabricados con estas características con la salvedad de no caer en el aporte excesivo de lácteos en la dieta del niño y en detrimento de otros alimentos como la fruta.
Veamos como ejemplo una manera práctica de combinar el yogurt con frutas.
Yogurt con frutas
Ingredientes:
1 yogurt natural
50 gramos de fruta fresca, madura y troceada o triturada (manzana, plátano, pera, naranja, uva)
20-30 gramos de copos de avena o similar (niño algo mayorcito)
Preparación:
Mezclarlo todo y triturarlo a gusto y textura del niño
APORTES NUTRICIONALES:
122 Kcal, 4.6 grs de proteínas, 5.4 grs de grasa, 6 grs de carbohidratos, 2.6 grs de fibra neta, 20 grs de colesterol, 177 grs de calcio
COMENTARIO:
Aporte de proteínas y calcio del yogurt, vitaminas de la fruta recién preparadas y fácil digestión si son bien maduritas. La avena junto a las frutas troceadas o trituradas aportan fibra suplementaria para mejorar el hábito intestinal del niño que tenga tendencia a ir estreñido.