Consejos Sanutri
Masticación
¿Cómo pasar de las papillas a los sólidos?
A partir de los 8-12 meses y dependiendo del proceso de maduración de la masticación y coincidiendo con la diversificación de la alimentación, los bebés se inician paulatinamente con alimentos con una textura más gruesa hasta llegar a los alimentos sólidos, Un paso intermedio es el de los alimentos chafados con un tenedor. Poco a poco puede ir intentando alimentos fáciles de masticar (pescado, tortilla francesa, molleja de pan, hamburguesa, etc.) y en caso de no tener éxito intentarlo unas semanas después.
El mejor truco que puede aplicar es la paciencia ya que cada niño es diferente y no representa ningún trastorno que un niño de 2 años lo quiera todo triturado. Si no lo conseguimos inicialmente no debe preocuparse, ya verá que poco a poco, en reuniones familiares y guardería, en contacto con otros niños, por mimetismo o por mecanismo de competición, de manera involuntaria, se irá a acostumbrando a masticar casi sin darnos cuenta.
¿Qué hacer si se niega a masticar?
Con el inicio de la dentición se completa la necesidad de la masticación en la mayoría de niños. Algunos niños se hace difícil el paso de papillas bien trituradas a trocitos pues al notar algo mas consistente en la faringe tienen sensación de asco y pueden llegar a vomitar. Consecuentemente se niegan a tomar todo lo que no sea triturado y homogéneo.
Para acostumbrar al niño a masticar los alimentos debe iniciarse con papillas algo menos refinadas, primero empezar con las comidas que más le gustan y aumentar paulatinamente la textura. El siguiente paso es ofrecer triturado más o menos grueso o la textura de chafado con un tenedor. Puede iniciarse con un plátano chafado. Si seguimos insistiendo sin éxito no debemos preocuparnos ya que, poco a poco, en reuniones sociales y familiares donde haya otros niños irá acostumbrándose a masticar. La guardería puede representar un avance en este aspecto ya que al comer con otros niños crean un mecanismo de competición para acabar los primeros que puede de manera involuntaria acostumbrarse fácilmente.
No representa un problema importante y seguro que su hijo acabara comiendo normal. De todas maneras algunos niños no completan su aprendizaje de la masticación hasta los 4-5 años por lo que no se preocupe y deje que la naturaleza se adapte a cada maduración evolutiva.